Ultima Información:
Miércoles, 8 de Diciembre
de 1999
LOS GOBIERNOS
DEL MUNDO
PIDEN A JAPON QUE DETENGA LA CAZA ILEGAL DE BALLENAS EN LA ANTARTIDA
Gran Bretaña
ha sido el país que mas recientemente se unió a la creciente lista
de naciones que reclamaron al Gobierno de Japón el cese de su programa
de cacería ilegal de ballenas en la Antártida.
Ayer, pocos
días antes de que la flota ballenera japonesa reanudara la cacería
en el (internacionalmente reconocido) Santuario Ballenero Austral,
la Secretaría de relaciones Exteriores británica informó a Greenpeace
que ha escrito al Ministerio del Exterior de Japón para solicitarle
que suspendiera inmediatamente su programa ilegal de caza de ballenas.
Estas son otras manifestaciones diplomáticas en contra del programa
japonés de caza de ballenas:
- A inicios
de esta semana el Ministro de Relaciones Exteriores de Nueva Zelanda,
envió una carta al Secretario de Estado de Políticas Exteriores
de Japón, reclamándole la suspensión de la cacería ”científica”
de ballenas, y destacando que los datos que ésta proporciona pueden
ser obtenidos por métodos no letales.
- En Tokio,
la Embajada de Australia hizo conocer al Gobierno Japonés su oposición
a la cacería.
- El Departamento
de Estado de Estados Unidos organizó una reunión con representantes
de la Embajada de Japón para expresar su opinión acerca de la
caza ilegal de ballenas, el día que la flota ballenera partió
hacia la Antártida.
“Japón esta
enfrentando una creciente oposición diplomática hacia su caza ilegal
de ballenas en el Santuario Ballenero Austral, en la Antártida,”
declaró Dima Litvinov, Coordinador de Campaña de Greenpeace.
El Santuario
Ballenero Austral fue creado en 1994 por decisión de la Comisión
Ballenera Internacional (CBI), cada año la CBI emite una Resolución
condenando a Japón por continuar cazando ballenas en la región.
Japón fue el único país que votó en contra de la creación del Santuario
y ha continuado cazando ballenas, enmascarando su programa como
“investigación científica”.
Asimismo, la
CBI ha considerado que el programa “científico” de caza de ballenas
japonés: “no revela información necesaria para el manejo de las
poblaciones de ballenas de la Antártida” (CBI 1998).
Dado que Japón
continúa con la cacería ilegal de ballenas, infringe las leyes marítimas
internacionales, específicamente la Convención de las Naciones Unidas
Sobre la Ley del Mar, la cual especifica que para la conservación
y la recuperación de las poblaciones de ballenas se requiere la
colaboración de todas las naciones con las “organizaciones internacionales
apropiadas“, (en este caso la CBI).
“Las Meyes
Marítimas Internacionales claramente enuncian que Japón debe colaborar
con la CBI en lo que a ballenas se refiere, pero, al ignorar las
repetidas solicitudes de la CBI de que debe abandonar la cacería
de ballenas en el Santuario, Japón esta infringiendo la ley abiertamente,
y se esta colocando por encima de ésta.” expresó Litvinov.
Greenpeace
esta haciendo un llamado a todos los gobiernos del mundo para que,
como hicieron los de Gran Bretaña, Estados Unidos, Nueva Zelanda
y Australia, demanden a Japón cancelar de manera inmediata su programa
de caza de ballenas en la Antártida.
“Los gobiernos
del mundo no peden quedarse simplemente observando como las leyes
internacionales concebidas para proteger la vida marina son infringidas,"
concluyó Litvinov.